Este es el quinto año que participo de ALCINE. Los cuatro primeros junto al Equipo Sopa, y este año comienzo una nueva etapa en colaboración con Emilio Lorente.
Desde hace 5 años el universo de ALCINE gira en torno a que es un festival de cantera, un festival donde venir a descubrir piezas preciosas y diamantes en bruto.
Este año partimos de una idea muy sencilla: todo se mueve.Incluso las piedras.
Vivimos en un momento en el que todo va muy rápido, estamos rodeados de ruido y parece que tenemos que tener una respuesta inmediata para todo.
Y, en medio de eso, el cine nos propone algo tan sencillo —y tan necesario— como parar y mirar.
Porque una película no solo pone imágenes en movimiento. También puede movernos por dentro, hacernos pensar, emocionarnos o cambiar nuestra manera de mirar las cosas.
A partir de ahí, construimos una gráfica en la que el propio lenguaje visual también se mueve. Las letras se deforman, las palabras se transforman y las piedras, que conectan con esa idea de ALCINE como festival de piezas preciosas y diamantes en bruto, dejan de ser algo estático para convertirse en parte de ese movimiento.
La idea era que la gráfica no solo hablara de movimiento, sino que también lo transmitiera.
Y, sobre todo, que recordara que el cine sigue teniendo esa capacidad de sacarnos de nuestro lugar, conectarnos con los demás y hacernos mirar el mundo de otra manera.
ALCINE 55 nos mueva a todas y todos.